Friday, September 07, 2012

Si te quieres matar, ¿por qué no te quieres matar?




SIN TITULO

Si te quieres matar, ¿por qué no te quieres matar?
¡Ah, aprovecha! Que yo, que tanto amo la muerte y la vida,
Si osara matarme, también me mataría...
¡Ah, si osaras, osa!
¿De qué te sirve el cuadro sucesivo de las imágenes externas
Al que llamamos mundo?
¿La cinematografía de las horas representadas
Por actores de convenciones y poses determinadas,
El circo policromo de nuestro dinamismo sin fin?
¿De qué te sirve tu mundo interior que desconoces?
Tal vez, matándote, lo conozcas finalmente...
Tal vez, acabando, comiences...
Y de cualquier forma, si te cansa ser,
¡Ah, cánsate noblemente,
Y no cantes, como yo la vida por borrachera,
No saludes, como yo la muerte en literatura!

¿Haces falta? ¡Oh sombra fútil llamada gente!
Nadie hace falta; no le haces falta a nadie...
Sin ti correrá todo sin ti.
Tal vez sea peor para los otros que existas a que te mates...
Tal vez peses más durando, que dejando de durar...

¿El pesar de los otros?... ¿Tienes remordimiento anticipado
De que te lloren?
Descansa: poco te llorarán...
El impulso vital apaga las lágrimas poco a poco,
Cuando no es por cosas nuestras,
Cuando es de lo que acontece a los otros, sobre todo la muerte,
Porque es la cosa después de la cual nada acontece a los otros...

Primero es la angustia, la sorpresa de la venida
Del misterio y de la falta de tu vida hablada...
Después el horror del cajón visible y material,
Y los hombres de negro que ejercen la profesión de estar allí.

Después la familia velando, inconsolable y contando anécdotas,
Lamentando la pena de que te hayas muerto,
Y tú mera causa ocasional de aquel duelo,
Tú verdaderamente muerto, mucho más muerto de lo que imaginas...
Mucho más muerto aquí de lo que imaginas
Aunque estés mucho más vivo en el más allá...
Después la trágica retirada al panteón o la tumba,
Y después el principio de la muerte de tu memoria.
Hay primero en todos un alivio
De la tragedia un poco molesta de que te hayas muerto...
Después la conversación se aligera cotidianamente,
Y la vida de todos los días retoma su día...

Después, lentamente fuiste olvidado.
Sólo eres recordado en dos fechas, cada año:
Cuando cumples años de que naciste, cuando cumples años de que moriste
Nada más, nada más, absolutamente nada más.
Dos veces al año piensan en ti.
Dos veces al año suspiran por ti los que te amaron,
Y una que otra vez suspiran si por casualidad se habla de ti.

Encárate en frío, y encara en frío lo que somos...
Si quieres matarte, mátate...
¡No tengas escrúpulos morales, recelos de inteligencia!...
¿Qué escrúpulos o recelos tiene la mecánica de la vida?

¿Qué escrúpulos químicos tiene el impulso que genera
Las savias y la circulación de la sangre, y el amor?
¿Qué memoria de los otros tiene el ritmo alegre de la vida?
Ah, pobre vanidad de carne y hueso llamada hombre.
¿No ves que no tienes absolutamente ninguna importancia?

Eres importante para ti, porque es a ti a quien sientes.
Eres todo para ti, porque para ti eres el universo,
Y el propio universo y los otros
satélites de tu subjetividad objetiva.
Eres importante para ti porque sólo tú eres importante para ti.
Y si eres así, oh mito, ¿no serán los otros así?

¿Tienes, como Hamlet, el pavor de lo desconocido?
¿Pero qué es lo conocido? ¿Qué es lo que tú conoces,
Para que llames desconocido a alguna cosa en especial?

¿Tienes como Falstaff, el amor grasoso de la vida?
Si la amas, así, materialmente; ámala aún más materialmente,
¡Vuélvete parte carnal de la tierra y de las cosas!
Dispérsate, sistema físico-químico
De células nocturnamente conscientes
Por la nocturna conciencia de la inconciencia de los cuerpos,
Por el gran cobertor no-cubriendo-nada de las apariencias,
Por el pasto y la hierba de la proliferación de los seres,
Por la niebla atómica de las cosas,
Por las paredes turbulentas
Del vacío dinámico del mundo.

Álvaro de Campos
Traducción del portugués, Mario Bojórquez

Thursday, September 06, 2012

Aplazamiento




APLAZAMIENTO

Pasado mañana, sí, sólo pasado mañana...
Pasaré el día de mañana pensando en pasado mañana,
Y así será posible; pero hoy no...
No, hoy nada; hoy no puedo.
La persistencia confusa de mi subjetividad objetiva,
El sueño de mi vida real, intercalado,
El cansancio anticipado e infinito,
Un cansancio de mundos para tomar un tranvía...
Esta especie de alma...
Sólo pasado mañana...
Hoy quiero prepararme,
Quiero prepararme para pensar mañana en el día siguiente:
Ese es el decisivo.
Tengo ya el plano trazado; pero no, hoy no trazo planos...
Mañana es el día de los planos.
Mañana me sentaré al escritorio para conquistar el mundo
pero sólo conquistaré el mundo pasado mañana...
Tengo ganas de llorar,
Tengo muchas ganas de llorar, de repente, de dentro...

No, no quieran saber nada más, es secreto, no lo digo.
Sólo pasado mañana...
Cuando era niño el circo de domingo me divertía toda la semana.
Hoy sólo me divierte el circo de domingo de toda la semana de mi infancia...
Pasado mañana seré otro,
mi vida triunfará
todas mis cualidades reales de inteligente, leído y práctico
Serán convocadas por un edicto...
Pero por un edicto de mañana...
Hoy quiero dormir, redactaré mañana...
Por hoy ¿Cuál es el espectáculo que me repetiría la infancia?
Para comprar igualmente mañana los boletos
Que pasado mañana es cuando está bien el espectáculo...
Antes, no...
Pasado mañana tendré la pose pública que mañana estudiaré.
Pasado mañana seré finalmente lo que hoy no pude nunca ser.
Sólo pasado mañana...
Tengo sueño como el frío de un perro vagabundo.
Tengo mucho sueño.

Mañana te diré las palabras, o pasado mañana...
Sí, tal vez pasado mañana...

El porvenir...
Sí, el porvenir...

Álvaro de Campos
traducción del portugués, Mario Bojórquez

Saturday, January 07, 2012

Se cruzó en mi camino...




Se cruzó en mi camino, vino a mí, en una calle de la Baixa
Aquel hombre mal vestido, limosnero de profesión que se le ve en la cara,
Que simpatiza conmigo y yo simpatizo con él;
Y recíprocamente, en un gesto largo, transbordante, le dí cuanto tenía
(Excepto, naturalmente, lo que estaba en el bolsillo donde traigo más dinero:
No soy tonto, ni novelista ruso, aplicado,
Y romanticismo, sí, pero despacio...).

Siento una simpatía por toda esa gente,
Sobre todo cuando no merece simpatía.
Sí, también yo soy vago y limosnero,
Y lo soy también por mi culpa.
Ser vago y limosnero no es ser vago y limosnero:
Es estar al margen de la escala social,
Es no ser adaptable a las normas de la vida,
A las normas reales o sentimentales de la vida-
No ser Juez de lo Supremo, empleado cierto, prostituta,
No ser pobre probado, obrero explotado,
No ser enfermo de una enfermedad incurable,
No ser un sediento de justicia o capitán de caballería,
No ser, en fin,  aquellas personas sociales de los novelistas
Que se hartan de letras porque tienen razón para llorar lágrimas,
Y se rebelan contra la vida social porque tienen razón para sospechar.

¡No: todo menos tener razón!
¡Todo menos importarme la humanidad!
¡Todo menos ceder al humanitarismo!
¿De qué sirve una sensación si hay una razón externa para ella?

Sí, ser vago y limosnero, como yo soy
No es ser vago y limosnero, lo cual es ordinario:
Es estar aislado en el alma, y eso sí que es ser vago
Y tener que pedir a los días que pasen, y nos dejen, y eso sí que es ser limosnero.

Todo lo demás es estúpido como un Dostoievski o un Gorki.
Todo lo demás es tener hambre o no tener que vestir.
E, igualmente que eso suceda, le sucede a tanta gente
Que ni vale la pena tener pena de la gente a quien esto le sucede.

Soy un vago y limosnero probado, esto es, en el sentido translaticio,
Y me estoy revolviendo en una gran caridad por mí.
¡Pobre de Álvaro de Campos!
¡Tan aislado en la vida! ¡Tan deprimido en las sensaciones!
¡Pobre de él, hundido en la poltrona de su melancolía!
Pobre de él, que con lágrimas (auténticas) en los ojos,
Dió hoy, en un gesto amplio, liberal y moscovita,
Todo cuanto tenía, en el bolsillo en que tenía poco, a aquel
Pobre que no era pobre, que tenía ojos tristes por profesión.

¡Pobre de Álvaro de Campos, por quien nadie se interesa!
¡Pobre de él que tiene tanta pena de sí mismo!

¡Y, sí, pobre de él!
Más pobre de él que de muchos que son vagos y vagan,
Que son limosneros y limosnean,
Porque el alma humana es un abismo.

Yo sí que sé. ¡Pobre de él!

¡Qué bueno poder rebelarme en un comicio dentro de mi alma!
¡Pero hasta ni tonto soy!
Ni tengo la defensa de poder tener opiniones sociales.

No tengo, igualmente, ninguna defensa: soy lúcido.

No me quieran cambiar la convicción: soy lúcido.

Ya dije: soy lúcido.
Nada de estéticas con corazón: soy lúcido.
¡Mierda! Soy lúcido.

Álvaro de Campos
Traducción del portugués, Mario Bojórquez

Poemas de Fernando Pessoa




*

Sí, me miro frente a frente
Y conozco a quién yo soy,
Estoy loco, es evidente.
¿Pero cuál loco es que estoy?

¿Es por ser yo más poeta
que gente, que soy un loco?
¿O es por tener la completa
noción de que soy muy poco?

No sé, pero siento muerto
Ese ser vivo que aflora.
Un aborto nací, cierto
Salvo el tamaño y la hora.

03-04-31


*

Basta pensar en sentir
Para sentir en pensar.
Mi corazón a reír
Mi corazón a llorar.
Después de parar y andar
Después de quedarse e ir,
He de ser quien va a llegar
Para ser quien va a partir.

Vivir es no conseguir.

14-06-32

*

Si alguien toca un día a tu puerta,
Diciendo que es mi emisario.
No creas, ni aunque sea yo;
Que mi vanidoso orgullo no intentaría
Tocar siquiera la puerta irreal del cielo.

Pero si, naturalmente, y sin oír
A alguien tocar, la puerta fueras a abrir
Y encontraras alguien como a la espera
De tocar, medita un poco. Ese era
Mi emisario, y yo lo que intenta
Mi orgullo que desespera.
¡Abre a quién no llama a tu puerta!

05-09-34

*

Todo menos el tedio me da tedio.
Quiero sin tener sosiego sosegar.
Tomar la vida todos los días
Como un remedio,
De esos remedios que hay para tomar.

Tanto aspiré, tanto soñé que tanto
De tantos tantos me hizo nada en mí,
Mis manos quedaron frías
Sólo de aguardar el encanto
De aquel amor que las calentara al fin.

Frías, vacías,
Así.

06-09-34

Fernando Pessoa
Traducción del portugués, Mario Bojórquez

Tuesday, April 21, 2009

Dobrada á moda do Oporto


TRIPAS A LA MANERA DE OPORTO

Un día, en un restaurante, fuera del espacio y del tiempo,
Me sirvieron el amor como las tripas frías.
Dije delicadamente al cocinero
Que las prefería calientes,
Que las tripas (y eran a la manera de Oporto) nunca se comen frías.
Se impacientaron conmigo.
Nunca se puede tener razón, ni en un restaurante.
No comí, no pedí otra cosa, pagué la cuenta,
Y salí a deambular por toda la calle.

¿Quién sabe lo que esto quiere decir?
Yo no sé, y fue conmigo...

(Sé muy bien que en la infancia de toda la gente hubo un jardín,
Particular o público, o del vecino.
Sé muy bien que nuestro juego era su dueño.
Y que la tristeza es de hoy).

Sé eso muchas veces
Pero, si yo pedí amor, ¿por qué me trajeron
Tripas a la manera de Oporto frías?
No es platillo que pueda comerse frío,
Pero me lo trajeron frío.
No me quejé, pero estaba frío,
Nunca puede comerse frío, pero vino frío.

Saturday, March 14, 2009

Ridículas

Todas las cartas de amor son
Ridículas.
No serían cartas de amor si no fueran
Ridículas.

También escribí en mi tiempo cartas de amor,
Como las otras,
Ridículas.

Las cartas de amor, si hay amor
Tienen que ser
Ridículas.

Pero, al final
Sólo las criaturas que nunca escribieron
Cartas de amor
Son
Ridículas.

Quién me diera el tiempo en que escribía
Sin notarlo
Cartas de amor
Ridículas.

La verdad es que hoy
Mis memorias
De esas cartas de amor
Son
Ridículas.

(Todas las palabras esdrújulas,
Como los sentimientos esdrújulos
Son naturalmente
Ridículas).

Este es el último poema de Álvaro de Campos, fechado el 21/10/1935, había muerto el 3/2/1935, cuando Fernando Pessoa escribió al pie del poema Regresso ao lar, la frase "End of the book", sin embargo Álvaro llegó a escribir una docena más de textos, este último lo escribe un mes antes de la muerte de Fernando el 30 de noviembre de 1935.

Thursday, March 12, 2009

Poema en línea recta

Álvaro de Campos

Nunca conocí a quien le hubieran dado una paliza
Todos mis conocidos han sido campeones en todo.

Y yo, tantas veces bajo, tantas veces puerco, tantas veces vil,
Yo tantas veces indiscutiblemente parásito,
Indisculpablemente sucio,
Yo, que tantas veces no he tenido paciencia para darme un baño,
Yo, que tantas veces he sido ridículo, absurdo,
Que he enrollado los pies públicamente en los tapetes de las etiquetas,
Que he sido grotesco, mezquino, sumiso y arrogante,
Que he sufrido injurias y he callado,
Que cuando no he callado, he sido más ridículo aún;
Yo, que he sido gracioso con las criadas de hotel,
Yo, que he sentido el guiñar de ojos de los mandaderos,
Yo, que he cometido vergüenzas financieras, pedido prestado sin pagar,
Yo, que, cuando la hora del golpe surgió, me he agachado
Fuera de la posibilidad del golpe;
Yo, que he sufrido la angustia de las pequeñas cosas ridículas,
Yo, declaro que no tengo par en todo esto en este mundo.

Toda la gente que conozco y que habla conmigo
Nunca tuvo un acto ridículo, nunca sufrió una injuria,
Nunca fue sino príncipe -todos ellos príncipes- en la vida...

¡Quién me diera oír de alguien la voz humana
Que confesara, no un pecado, sino una infamia;
Que contara, no una violencia, sino una cobardía!
No, son todos el Ideal, si los oigo y me hablan.
¿Quién hay en este largo mundo que me confiese que alguna vez fue vil?

¡Oh, príncipes, mis hermanos,
Maldita sea, estoy harto de semidioses!
¿Dónde es que hay gente en el mundo?

¿Entonces sólo soy yo el que es vil y errado en esta tierra?

Podrán no haberlos amado las mujeres,
Podrán haber sido traicionados -¡pero ridículos nunca!
Y yo, que he sido ridículo, sin haber sido traicionado,
¿Cómo puedo hablar con mis superiores sin titubear?
Yo, que he sido vil, literalmente vil,
Vil en el sentido mezquino e infame de la vileza.

Monday, September 29, 2008

Por la carretera de Sintra...

SIN TITULO

Al volante del Chevrolet por la carretera de Sintra,
Al claro de luna y al sueño, en la carretera desierta,
Solitario manejo, manejo casi despacio, y un poco
Me parece, o me esfuerzo un poco para que me parezca,
Que sigo por otra carretera, por otro sueño, por otro mundo,
Que sigo sin haber dejado Lisboa, aún sin tener Sintra
Que sigo, ¿y qué más habrá en seguir sino parar pero seguir?

Voy a pasar la noche en Sintra por no poder pasarla en Lisboa,
Pero, cuando llegue a Sintra, tendré la pena de no haberme quedado en Lisboa
Siempre esta inquietud sin propósito, sin nexo, sin consecuencia,
Siempre, siempre, siempre,
Esta angustia excesiva del espíritu por ninguna cosa,
En la carretera de Sintra, o en la carretera del sueño, o en la carretera de la vida...

Maleable a mis movimientos subconscientes del volante,
Abajo salta conmigo el automóvil que me prestaron.
Me sonrío del símbolo, de pensar en él, y al doblar a la derecha.
¡En cuántas cosas que me prestaron yo sigo en el mundo!
¡Cuántas cosas que me prestaron manejo como mías!
¡Cuánto que me prestaron, ay de mí, soy yo mismo!

A la izquierda la casucha -sí, la casucha- A la vera del camino.
A la derecha el campo abierto, con la luna a lo lejos.
El automóvil, que hace poco parecía darme libertad,
Es ahora una cosa donde estoy encerrado,
Que puedo conducirlo sólo si estoy encerrado en él,
Que domino sólo si me incluyo en él, si él me incluye.

A la izquierda allá hacia atrás, la casucha modesta, más que modesta.
La vida allí debe ser feliz, sólo porque no es la mía.
Si alguien me vio desde la ventana de la casucha soñará: aquel sí que es feliz.
Tal vez al niño que espiaba por los vidrios de la ventana del piso superior,

Quedé (con el automóvil prestado) como un sueño, un hada real.
Tal vez a la muchacha que miró, oyendo el motor por la ventana de la cocina en la planta baja.
Soy algo del príncipe de todo corazón de muchacha,
Y ella me mira de reojo, por los vidrios hasta la curva en que me pierda.
Dejaré sueños atrás de mí, ¿o es el automóvil el que los deja?

Yo, conductor del automóvil prestado, o ¿el automóvil prestado que conduzco?

En el camino de Sintra al claro de luna, en la tristeza, ante los campos y la noche,
Manejando el Chevrolet prestado desconsoladamente,
Me pierdo en la carretera futura, desparezco en la distancia que alcanzo,
Y en un deseo terrible, súbito, violento, inconcebible,
Acelero...
Pero mi corazón quedó en el montón de piedras que esquivé al verlo sin verlo,
A la puerta de la casucha,
Mi corazón vacío,
Mi corazón insatisfecho, mi corazón más humano que yo, más exacto que la vida.

En la carretera de Sintra, cerca de la medianoche, al claro de luna, al volante,
En la carretera de Sintra, qué cansancio de la propia imaginación,
En la carretera de Sintra, cada vez más cerca de Sintra,
En la carretera de Sintra, cada vez menos cerca de mí...

Tuesday, July 15, 2008

Cumpleaños de Álvaro de Campos


CUMPLEAÑOS

En el tiempo en que festejaban el día de mi cumpleaños,
Yo era feliz y nadie estaba muerto.
En mi antigua casa, hasta cumplir años era una tradición de hace siglos,
Y la alegría de todos, y la mía, armonizaba con una religión cualquiera.

En el tiempo en que festejaban el día de mi cumpleaños
Yo tenía la gran salud de no percibir ninguna cosa,
De ser inteligente entre la familia,
Y de no tener las esperanzas que los otros tenían en mí.
Cuando llegué a tener esperanzas, ya no sabía tener esperanzas.
Cuando llegué a tener la vida, perdí el sentido de la vida.

Si lo que fui de supuesto en mí mismo
Lo que fui de corazón y parentesco,
Lo que fui de fiestas de media provincia,
Lo que fui de aménme y soy niño
Lo que fui -¡Ay, Dios mío! Lo que sólo hoy sé que fui...
A qué distancia...
(ni lo encuentro)
¡El tiempo en que festejaban el día de mi cumpleaños!
Lo que ahora soy es como la humedad en el corredor final de la casa,
Poniendo espigas en las paredes...
Lo que ahora soy (y la casa de los que me amaron tiembla a través de mis lágrimas),
Lo que ahora soy es haber vendido la casa,
Es haber muerto todos
Es sobrevivir a mí mismo como un fósforo frío...

En el tiempo en que festejaban mi cumpleaños...
¡Qué mi amor, como una persona, ese tiempo!
Deseo físico del alma de encontrarse allí otra vez,
Por un viaje metafísico y carnal,
Como una dualidad de yo para mí...
¡Comer el pasado con pan de hambre, sin tiempo de mantequilla en los dientes!

Veo todo otra vez con una nitidez que me ciega para lo que hay aquí...
La mesa puesta con más lugares, con mejores diseños en la loza, con más vasos,
La alacena con muchas cosas -dulces, frutas, el resto en la sombra debajo del alzado-
Las tías viejas, los primos diferentes, y todo era por mi causa,
En el tiempo en que festejaban el día de mi cumpleaños...

¡Deténte, corazón!
¡No pienses! ¡Deja el pensar en la cabeza!
¡Oh, Dios mío, Dios mío, Dios mío!
Hoy ya no cumplo años.
Duro.
Se me suman los días.
Seré viejo cuando lo sea.
Nada más.
¡Rabia de no haber traído el pasado guardado en el bolsillo!
¡El tiempo en que festejaban el día de mi cumpleaños!...


Traducción del portugués, Mario Bojórquez

Sunday, July 06, 2008

Grandes son los desiertos, y todo es desierto




Grandes son los desiertos, y todo es desierto.
No sólo algunas toneladas de piedras o ladrillos en lo alto
Que disfrazan el suelo, el tal suelo que es todo.
Grandes son los desiertos y las almas desiertas y grandes—
Desiertas porque no pasan por ellas sino ellas mismas,
Grandes porque desde allí se ve todo, y todo murió.

¡Grandes son los desiertos, alma mía!
Grandes son los desiertos.

No saqué boleto para la vida,
Erré a la puerta del sentimiento,
No hubo voluntad u ocasión que no perdiera.
Hoy nada me resta en vísperas de viaje,
Con la maleta abierta esperando el acomodo aplazado,
Sentado en la silla en compañía de las camisas que no caben,
Hoy nada me queda (además lo incómodo de estar sentado así)
Sino saber esto:
Grandes son los desiertos, y todo es desierto.
Grande es la vida, y no vale la pena que haya vida.

Acomodo mejor la maleta con los ojos de pensar en acomodar
Que con el acomodo de las manos facticias ( y creo que digo bien).
Enciendo un cigarro para aplazar el viaje,
Para aplazar todos los viajes,
Para aplazar el universo entero.

¡Vuelve mañana, realidad!
¡Basta por hoy, gentes!
¡Aplázate presente absoluto!
Más vale no tenerlo que vivir así.

Compren chocolates al niño a quien sucedí por error,
Y arranquen el letrero porque el mañana es infinito.

Pero tengo que acomodar la maleta,
Tengo por fuerza que acomodar la maleta,
La maleta.
No puedo llevar las camisas en la hipótesis y la maleta en la razón.
Sí, toda la vida he tenido que acomodar la maleta.
Pero también, toda la vida, me he quedado sentado a la orilla de las camisas apiladas,
Rumiando, como un buey que no llegó a ser Apis, destino.

Tengo que acomodar la maleta del ser.
Tengo que existir acomodando maletas.
La ceniza del cigarro cayó sobre la camisa de encima del montón.
Volteo a mi costado, me aseguro que estoy durmiendo.
Sólo sé que tengo que acomodar la maleta,
Y que los desiertos son grandes y todo es desierto,
Y cualquier parábola al respecto de esto, pero de esa ya me olvidé.

Me levanto de repente todos los Césares.
Voy definitivamente a acomodar la maleta.
Arre, he de acomodarla y cerrarla;
He de llevármela de aquí,
He de existir independientemente de ella.

Grandes son los desiertos y todo es desierto,
Salvo error, naturalmente.

¡Pobre del alma humana con oasis sólo en el desierto de al lado!

Más vale acomodar la maleta.
Fin.


Álvaro de Campos
4/9/1930

Traducción del portugués, Mario Bojórquez

Saturday, March 29, 2008

Aforismos sensacionistas



Aforismos Sensacionistas

(texto sin atribución precisa)
Traducción del portugués, Mario Bojórquez


Sentir es crear.
Sentir es pensar sin ideas, y por eso sentir es comprender, ya que el universo no tiene ideas.
¿Pero que es sentir?
Tener opiniones es no sentir.
Todas nuestras opiniones son de los otros.
Pensar es querer transmitir a los otros aquello que se cree que se siente.
Sólo lo que se piensa se puede comunicar a los otros. Lo que se siente no se puede comunicar. Sólo se puede comunicar el valor de lo que se siente. No que el lector sienta una pena común (?) basta que sienta de la misma manera.
El sentimiento abre las puertas de la prisión con las que el pensamiento cierra el alma.
La lucidez sólo debe llegar al portal del alma. En las propias antecámaras del sentimiento está prohibido ser explícito.
Sentir es comprender. Pensar es equivocarse. Comprender lo que otra persona piensa es disentir con ella. Comprender lo que otra persona siente es ser ella. Ser otra persona es de una gran utilidad metafísica. Dios es toda la gente.
Ver, oír, oler, gustar, palpar son los únicos mandamientos de la ley de Dios. Los sentidos
son divinos porque son nuestra relación con el Universo, y nuestra relación con el universo es Dios.
(…)
Actuar es descreer. Pensar es equivocarse. Sólo sentir es creencia y verdad. Nada existe fuera de nuestras sensaciones. Por eso actuar es traicionar nuestro pensamiento.
(…)
No hay criterio de verdad sino no concordar consigo mismo. El universo no concuerda consigo mismo, porque pasa. La vida no concuerda consigo misma, porque muere. La paradoja es la formula típica de la naturaleza. Por eso toda verdad tiene una forma (?) paradojal.
(…) Afirmar es engañarse.
Pensar es limitar. Inteligir es excluir. Hace mucho que es bueno pensar, porque hace mucho que es bueno limitar y excluir.
(…)
Sustitúyete siempre. Tú no eres bastante para ti. Debes estar siempre desprevenido (?) de ti mismo.
Sucédete delante de ti. Que tus sensaciones sean meras eventualidades, aventuras que te suceden. Debes ser un universo sin leyes para poder ser superior.
Son estos los principios esenciales del Sensacionismo (…)
Haz de tu alma una metafísica, una ética y una estética.
Sustituye a Dios indecorosamente. Es la única actitud realmente religiosa. (Dios está en todas partes excepto en sí mismo)
Haz de tu ser una religión ateísta; de tus sensaciones un rito y un culto (…)

(Texto posiblemente de 1916, con la referencia del autor: Para Orpheu)

Tomado de Páginas sobre literatura e estética, Antonio Quadros, Libros de bolso europa-américa, Lisboa, Portugal, 1995.

Lisbon revisited 1923 y 1926




Álvaro de Campos
Tradución del portugués, Mario Bojórquez


LISBON REVISITED (1923)

No: no quiero nada.
Ya dije que no quiero nada.

¡No me vengan con conclusiones!
La única conclusión es morir.

¡No me traigan estéticas!
¡No me hablen de moral!
¡Quítenme de aquí la metafísica!
¡No me pregonen sistemas completos, no me encajen conquistas
De las ciencias (¡de las ciencias, Dios mío, de las ciencias!)-
De las ciencias, de las artes, de la civilización moderna!

¿Qué mal les hice yo a todos los dioses?

¡Si tienen la verdad, guardénsela!

Soy un técnico, pero tengo técnica sólo dentro de la técnica.
Fuera de eso estoy loco, con todo el derecho a estarlo.
Con todo el derecho a estarlo, ¿oyeron?

¡No me molesten, por amor de Dios!

¿Me querían casado, fútil, cotidiano y tributante?
¿Me querían lo contrario de esto, lo contrario de cualquier cosa?
Si yo fuera otra persona, les haría a todos, su voluntad.
Así, como soy, ¡tengan paciencia!
¡Váyanse al diablo sin mí,
O dejen irme solitario al diablo!
¿Para qué habríamos de ir juntos?

¡No me tomen del brazo!
No me gusta que me tomen del brazo. Quiero estar sólo.
¡Ya dije que soy solitario!
¡Ah, que estupidez querer que yo sirva de compañía!
¡Oh cielo azul -el mismo de mi infancia-
Eterna verdad vacía y perfecta!
¡Oh suave Tajo ancestral y mudo,
Pequeña verdad donde el cielo se refleja!
¡Oh angustia revisitada, Lisboa de otrora de hoy!
Nada me das, nada me quitas, nada eres que yo me sienta.

¡Déjenme en paz! No tardo, que yo nunca me tardo...
Y en tanto tarda el Abismo y el Silencio ¡Quiero estar solo!



LISBON REVISITED (1926)

Nada me une a nada.
Quiero cincuenta cosas al mismo tiempo.
Ansío con una angustia de hambre de carne
Lo que no sé que sea-
Definidamente por lo indefinido...
Duermo inquieto, y vivo en un soñar inquieto
De quien duerme inquieto, mitad soñando.

Me cerraron todas las puertas abstractas y necesarias.
Corrieron las cortinas de todas las hipótesis que yo pudiera ver en la calle.
No hay en el callejón hallado el número de la puerta que me dieron.

Desperté en la misma vida en que me había dormido.
Hasta mis soñados ejércitos fueron derrotados.
Hasta mis sueños se sintieron falsos al ser soñados.
Hasta la vida sólo deseada me harta -hasta esa vida....

Comprendo a intervalos confusos;
Escribo por lapsos de cansancio;
Y un tedio que es hasta del tedio me arroja a la playa.

No sé que destino o futuro compete a mi angustia sin timón;
No sé qué islas del imposible sur, náufrago me aguardan;
O qué palmares de literatura me darán al menos un verso.

No, no sé esto, ni otra cosa, ni cosa alguna...
Y, en el fondo de mi espíritu, donde sueño lo que soñé,
En los campos últimos del alma donde memoro sin causa
(Y el pasado es una niebla natural de lágrimas falsas)
En los caminos y los atajos de las florestas lejanas
Donde supuse mi ser,
Huyen desmantelados, últimos restos
De la ilusión final,
Mis ejércitos soñados, derrotados sin haber sido,
Mis cohortes por existir, destrozadas en Dios.

Otra vez te vuelvo a ver,
Ciudad de mi infancia pavorosamente perdida...
Ciudad triste y alegre, otra vez sueño aquí...
¿Yo? ¿Pero soy yo el mismo que aquí viví, y aquí volví,
Y aquí torné a volver, y a volver,
Y aquí de nuevo torné a volver?
¿O somos todos los yo que estuve aquí o estuvieron,
Una serie de cuentas -seres ligados por un hilo- memoria,
Una serie de sueños de mí de alguien de fuera de mí?

Otra vez te vuelvo a ver
Con el corazón lejano, el alma menos mía.

Otra vez te vuelvo a ver -Lisboa y Tajo y todo-
Transeúnte inútil de ti y de mí,
Extranjero aquí como en todas partes,
Casual en la vida como en el alma,
Fantasma errando en salas de recuerdos
Al ruido de los ratones y las tablas que crujen
En el castillo maldito de tener que vivir...

Otra vez te vuelvo a ver,
Sombra que pasa a través de sombras, y brilla
Un momento a una luz fúnebre desconocida,
Y entra en la noche como un rastro de barco se pierde
En el agua que deja de oírse...

Otra vez te vuelvo a ver,
Pero, ay, ¡a mí no me veo!
Se quebró el espejo mágico en que me veía idéntico,
Y en cada fragmento fatídico veo sólo un pedazo de mí-
¡Un pedazo de ti y de mí!...