Monday, November 05, 2012

La hora sin Dios




Esta vieja angustia,
Esta angustia que traigo hace siglos en mí,
Derramó el vaso,
En lágrimas, en grandes imaginaciones,
En sueños al estilo de pesadilla sin terror,
En grandes emociones súbitas sin sentido.

Derramó.
Apenas sé cómo conducirme en la vida
¡Con este malestar haciendo dobleces en el alma!
¡Si al menos enloqueciera de veras!
Pero no: es este estar entre,
Este casi
Este poder ser que...
Esto.

Un interno en un manicomio es, al menos, alguien,
Yo soy un interno en un manicomio sin manicomio.
Estoy loco en frío
Estoy lúcido y loco,
Estoy ajeno a todo e igual a todos:
Estoy durmiendo despierto con sueños que son locura
Porque no son sueños.
Estoy así...

¡Pobre vieja casa de mi infancia perdida!
¡Quién te diría que yo me desapegara tanto!
¿Qué es de tu niño? Está loco.
¿Qué es de quien dormía sosegado bajo tu techo provinciano?
Está loco.
¿Qué de quién fui? Está loco. Hoy es quien soy yo.


¡Si al menos tuviera una religión cualquiera!
Por ejemplo, por aquel fetiche
Que había en casa, allá en aquella, traído de África.
Era feísimo, era grotesco,
Pero había en él la divinidad de todo en lo que se cree.
Si yo pudiera creer en un fetiche cualquiera-
Júpiter, Jehová, la Humanidad-
Cualquiera serviría,
Pues ¿qué es todo sino lo que pensamos de todo?

¡Estalla, corazón de vidrio pintado!

16/6/1934

Álvaro de Campos
Traducción de Mario Bojórquez

Saturday, November 03, 2012

Ora, hasta que por fin... perfectamente...



¡Ora, hasta que por fin... perfectamente...
Aquí está ella!
Tengo la locura exactamente en la cabeza.
Mi corazón estalló como una bomba de a tostón,
Y mi cabeza tuvo un sobresalto que subió por el espinazo...

¡Gracias a Dios que estoy loco!
¡Que todo cuanto di se me volvió basura,
Y, como escupitajo tirado al viento,
Se esparció libremente por mi cara!
¡Que todo cuanto fui se me enredó en los pies,
Como la arpillera para encostalar ninguna cosa!
¡Que todo cuanto pensé me hace cosquillas en la garganta
Y quiere hacerme vomitar sin haber comido nada!
Gracias a Dios, porque, como en la borrachera,
Esto es una solución.
¡Vaya, encontré una solución, y fue necesario el estómago!
¡Encontré una verdad, la sentí con los intestinos!

Poesía trascendental, ¡ya la hice también!
Grandes raptos líricos, ¡también ya por acá pasaron!
La organización de poemas relativos a la vastedad de cada asunto resuelto en varios-
Tampoco es novedad.
Tengo ganas de vomitar, y de vomitarme...
Tengo una náusea que, si pudiera comerme el universo para vaciarlo en la pila, lo comería.
Con esfuerzo, pero sería para un buen fin.
Al menos para un fin.
Y así como soy no tengo ni fin ni vida.

Álvaro de Campos
Traducción del portugués, Mario Bojórquez

Friday, November 02, 2012

Un caso conocido





Hace más de media hora

Que estoy sentado al escritorio
Con la única intención
De mirarlo.
(Estos versos están fuera de mi ritmo.
Yo también estoy fuera de mi ritmo).
Tintero grande al frente.
Canuteros con plumillas nuevas al frente.
Más para acá papel muy fino.
Al lado izquierdo un volumen de la "Enciclopedia Británica".
Al lado derecho -
¡Ah, al lado derecho!
El cortapapeles con el que ayer
No tuve paciencia para abrir completamente
El libro que me interesaba y no leeré.

¡Quién pudiera sintonizar todo esto!

Álvaro de Campos
Traducción del portugués, Mario Bojórquez

Thursday, November 01, 2012

Dos poemas sobre el mismo tema




¡Tener deberes, qué prolija cosa!
Ahora tengo que estar a la una menos cinco
En la Estación de Rossio, andén superior -despedida
Del amigo que se va en el "Sud Express" de toda la gente
Para donde toda la gente va, a París...

Tengo que estar ahí
Y créanme, el cansancio anticipado es tan grande
Que, si el "Sud Express" supiera, descarrilaba...

¿Juego de niños?
No, descarrilaba deveras...
¡Qué lleve mi vida adentro, maldición, cuando descarrile!...

Tengo un fuerte deseo,
Y mi deseo, porque es fuerte, entra en la sustancia del mundo.

++++++++


¡Ah!, ¡la frescura en la cara de no cumplir un deber!
¡Faltar es positivamente estar en el campo!
¡Qué tranquilidad el que no se pueda confiar en nosotros!
Respiro mejor ahora que pasaron las horas de los encuentros,
Falté a todos, con una deliberación del descuido,
Me quedé esperando el ímpetu de ir, que sabía que no vendría.
Soy libre, contra la sociedad organizada y vestida.
Estoy pensando, y me sumerjo en el agua de mi imaginación
Es tarde para estar en cualquiera de los dos puntos donde estaría a la misma hora
Deliberadamente a la misma hora...
Está bien, me quedaré aquí soñando y sonriendo en itálicas.
¡Es tan graciosa esta parte espectadora de la vida!
Hasta no consigo encender el siguiente cigarro... si es un gesto,
Quede con los otros, que me esperan en el desencuentro que es la vida.

Álvaro de Campos
Traducción del portugués, Mario Bojórquez