Saturday, November 03, 2012

Ora, hasta que por fin... perfectamente...



¡Ora, hasta que por fin... perfectamente...
Aquí está ella!
Tengo la locura exactamente en la cabeza.
Mi corazón estalló como una bomba de a tostón,
Y mi cabeza tuvo un sobresalto que subió por el espinazo...

¡Gracias a Dios que estoy loco!
¡Que todo cuanto di se me volvió basura,
Y, como escupitajo tirado al viento,
Se esparció libremente por mi cara!
¡Que todo cuanto fui se me enredó en los pies,
Como la arpillera para encostalar ninguna cosa!
¡Que todo cuanto pensé me hace cosquillas en la garganta
Y quiere hacerme vomitar sin haber comido nada!
Gracias a Dios, porque, como en la borrachera,
Esto es una solución.
¡Vaya, encontré una solución, y fue necesario el estómago!
¡Encontré una verdad, la sentí con los intestinos!

Poesía trascendental, ¡ya la hice también!
Grandes raptos líricos, ¡también ya por acá pasaron!
La organización de poemas relativos a la vastedad de cada asunto resuelto en varios-
Tampoco es novedad.
Tengo ganas de vomitar, y de vomitarme...
Tengo una náusea que, si pudiera comerme el universo para vaciarlo en la pila, lo comería.
Con esfuerzo, pero sería para un buen fin.
Al menos para un fin.
Y así como soy no tengo ni fin ni vida.

Álvaro de Campos
Traducción del portugués, Mario Bojórquez

Friday, November 02, 2012

Un caso conocido





Hace más de media hora

Que estoy sentado al escritorio
Con la única intención
De mirarlo.
(Estos versos están fuera de mi ritmo.
Yo también estoy fuera de mi ritmo).
Tintero grande al frente.
Canuteros con plumillas nuevas al frente.
Más para acá papel muy fino.
Al lado izquierdo un volumen de la "Enciclopedia Británica".
Al lado derecho -
¡Ah, al lado derecho!
El cortapapeles con el que ayer
No tuve paciencia para abrir completamente
El libro que me interesaba y no leeré.

¡Quién pudiera sintonizar todo esto!

Álvaro de Campos
Traducción del portugués, Mario Bojórquez

Thursday, November 01, 2012

Dos poemas sobre el mismo tema




¡Tener deberes, qué prolija cosa!
Ahora tengo que estar a la una menos cinco
En la Estación de Rossio, andén superior -despedida
Del amigo que se va en el "Sud Express" de toda la gente
Para donde toda la gente va, a París...

Tengo que estar ahí
Y créanme, el cansancio anticipado es tan grande
Que, si el "Sud Express" supiera, descarrilaba...

¿Juego de niños?
No, descarrilaba deveras...
¡Qué lleve mi vida adentro, maldición, cuando descarrile!...

Tengo un fuerte deseo,
Y mi deseo, porque es fuerte, entra en la sustancia del mundo.

++++++++


¡Ah!, ¡la frescura en la cara de no cumplir un deber!
¡Faltar es positivamente estar en el campo!
¡Qué tranquilidad el que no se pueda confiar en nosotros!
Respiro mejor ahora que pasaron las horas de los encuentros,
Falté a todos, con una deliberación del descuido,
Me quedé esperando el ímpetu de ir, que sabía que no vendría.
Soy libre, contra la sociedad organizada y vestida.
Estoy pensando, y me sumerjo en el agua de mi imaginación
Es tarde para estar en cualquiera de los dos puntos donde estaría a la misma hora
Deliberadamente a la misma hora...
Está bien, me quedaré aquí soñando y sonriendo en itálicas.
¡Es tan graciosa esta parte espectadora de la vida!
Hasta no consigo encender el siguiente cigarro... si es un gesto,
Quede con los otros, que me esperan en el desencuentro que es la vida.

Álvaro de Campos
Traducción del portugués, Mario Bojórquez

Friday, October 12, 2012

Là-bas, je ne sais où...




Víspera de viaje, campanilla...
¡No me sobreavisen estridentemente!

Quiero gozar el reposo de la gare del alma que tengo
Antes de ver avanzar hacia mí la llegada de fierro
Del tren definitivo,
Antes de sentir la partida verdadera en la boca del estómago,
Antes de poner un pie en el estribo
Que nunca aprendió a guardar su emoción cuando tuvo que partir.

Quiero, en éste momento, fumando en el andén de hoy,
Estar aún un poco asido a la vieja vida.
Vida inútil, que sería mejor dejar, ¿qué es una celda?
¿Qué importa? Todo el universo es una celda, y el estar preso no tiene que ver con el tamaño de la celda.
Me sabe a náusea inminente el cigarro. El tren ya salió de la otra estación...
Adiós, adiós, adiós, a toda la gente que no vino a despedirme,
Mi familia abstracta e imposible...
¡Adiós día de hoy, adiós andén de hoy, adiós vida, adiós vida!
Quedar como un paquete olvidado,
A la orilla de la sala de pasajeros del otro lado de la línea.
Ser encontrado por el guardia casual después de la partida-
"¿Y éste?, ¿entonces no hubo un tipo que olvidó esto aquí?"-

Quedar sólo pensando en partir
Quedar y tener razón,
Quedar y morir menos...

Voy hacia el futuro como a un examen difícil
¿Si el tren nunca llegara y Dios tuviera pena de mí?

Ya me veo en la estación hasta aquí simple metáfora.
Soy una persona perfectamente presentable.
Se ve -dicen- que he vivido en el extranjero.
Mis modales son de hombre educado, evidentemente.
Tomo la maleta, rechazando al mozo, como a un vicio vil.
Y la mano con que tomo la maleta me hace temblar y a ella también.

¡Partir!
Nunca volveré,
Nunca volveré porque nunca se vuelve.
El lugar al que se vuelve es siempre otro,
La gare a la que se vuelve es otra.
Ya no está la misma gente, ni la misma luz, ni la misma filosofía.

¡Partir! ¡Dios mío, partir! ¡Tengo miedo de partir!...

Álvaro de Campos
traducción del portugués, Mario Bojórquez